Una técnica moderna y muy precisa en la que los folículos se implantan directamente en la zona receptora con un implanter Choi especial, sin abrir previamente los canales. Permite una implantación más densa, un traumatismo mínimo y, con la planificación adecuada, conservar el cabello existente sin rasurarlo.
DHI —Direct Hair Implantation o implantación capilar directa— es una técnica moderna y muy eficaz de trasplante capilar. Los folículos extraídos se cargan en un implanter Choi especial y se colocan directamente en la zona receptora sin abrir previamente canales independientes. Esto permite al cirujano controlar con precisión la angulación, dirección y profundidad de cada injerto, logrando una implantación densa, una manipulación mínima y una recuperación rápida.
Un proceso preciso en cuatro etapas, dirigido de principio a fin por nuestro equipo médico. Consulte cada etapa a continuación.
Analizamos la estructura de su cabello, la zona donante y sus objetivos mediante TrichoLab con inteligencia artificial para elaborar un plan completamente personalizado. Calculamos el número de injertos y diseñamos una línea frontal natural, de modo que todos los detalles queden definidos antes de comenzar la intervención.
Aplicamos anestesia sin dolor en las zonas donante y receptora para que el procedimiento sea cómodo. Permanecerá despierto pero relajado durante toda la intervención y podrá escuchar música o ver algún contenido durante la sesión.
Los folículos sanos se extraen uno a uno de la zona donante segura mediante micromotores ultrafinos y se cargan inmediatamente en los implanters Choi. Así reducimos al mínimo el tiempo que los injertos permanecen fuera del cuero cabelludo y conservamos su fuerza y viabilidad.
Los injertos se implantan directamente con el implanter Choi en la angulación, profundidad y dirección exactas, sin abrir antes canales independientes. Esta colocación directa permite alcanzar una densidad elevada entre el cabello existente y, con una planificación adecuada, a menudo evita el rasurado para conseguir un resultado completamente natural.
La planificación detallada y la precisión del implanter Choi permiten obtener resultados densos, naturales y duraderos:
Edad. No existe un límite de edad estricto para el trasplante capilar, aunque los candidatos suelen tener más de 25 años, cuando los patrones de caída resultan más previsibles. No obstante, la pérdida puede estar avanzada entre los 22 y 24 años, por lo que el grado de caída es tan importante como la edad al planificar la intervención.
Zona donante. Un trasplante capilar satisfactorio requiere folículos sanos que puedan extraerse de forma segura. La principal zona donante suele encontrarse en la parte posterior y los laterales del cuero cabelludo, donde el cabello es genéticamente resistente al debilitamiento. La calidad y densidad de esta zona determinan cuántos injertos pueden trasplantarse.
Tipo de caída. Los mejores candidatos suelen ser personas con alopecia androgenética masculina o femenina, ya que normalmente afecta a determinadas áreas del cuero cabelludo y permite que la zona donante permanezca estable. Otros tipos de alopecia requieren una valoración más especializada.
Estado de salud. Para realizar un trasplante capilar de forma segura no debe presentar enfermedades que puedan afectar al procedimiento o a la cicatrización, como diabetes no controlada, problemas cardíacos o hepáticos graves, infecciones activas del cuero cabelludo o trastornos autoinmunes. Una evaluación médica completa antes de la intervención garantiza su seguridad y eficacia.
Primeros días y semanas: un ligero enrojecimiento y algo de hinchazón son normales y desaparecen rápidamente.
Desprendimiento de las costras: las pequeñas costras se desprenden de forma natural durante la recuperación.
Meses 1–4: puede producirse una caída de choque temporal cuando los folículos comienzan un nuevo ciclo de crecimiento.
Meses 3–12: el cabello nuevo crece gradualmente hasta alcanzar una densidad completa y natural, con el seguimiento de nuestro equipo.
Ambas técnicas extraen los folículos del mismo modo; la diferencia está en la implantación. En FUE se abren primero los canales receptores y después se colocan los injertos, mientras que DHI utiliza un implanter Choi que abre el punto receptor y coloca el folículo en un solo movimiento. Esto ofrece un control preciso sobre la angulación, profundidad y densidad, permite una implantación muy densa y, con la planificación adecuada, a menudo evita rasurar el cabello existente.
DHI es la técnica más adecuada para intervenciones sin rasurado y en zonas concretas. En áreas pequeñas o para aumentar la densidad, con frecuencia puede conservarse todo el cabello existente; en sesiones más amplias puede ser necesario un rasurado parcial u oculto. Su asesor le confirmará exactamente qué es posible en su caso después de valorar sus fotografías.
DHI es una excelente opción para la caída leve o moderada, el debilitamiento difuso, las zonas pequeñas o localizadas, el rediseño de la línea frontal y para quienes buscan una implantación muy precisa y densa sin rasurado. Los mejores candidatos suelen tener más de 25 años, una zona donante sana y una caída estabilizada; una consulta gratuita con fotografías permite confirmar su idoneidad.
La intervención se realiza con anestesia local, por lo que no sentirá dolor durante el tratamiento. Como DHI es mínimamente invasiva y no requiere canales abiertos, la recuperación es rápida: el ligero enrojecimiento y las pequeñas costras disminuyen en pocos días. La mayoría de los pacientes retoma pronto su rutina, aunque debe evitar el ejercicio intenso, el sol y la natación durante las dos primeras semanas.
El cabello trasplantado suele desprenderse durante las primeras semanas; esta «caída de choque» es completamente normal. El nuevo crecimiento comienza alrededor del tercer o cuarto mes, la densidad se hace visible entre los meses seis y nueve y el resultado final, plenamente maduro, suele apreciarse aproximadamente a los doce meses.
Sí. Los folículos se extraen de zonas genéticamente resistentes a la caída, por lo que continúan creciendo de forma permanente. La implantación directa con control de la angulación permite crear una línea frontal y una densidad completamente naturales; podrá cortar, lavar y peinar su cabello con normalidad. El cabello existente no trasplantado puede seguir debilitándose con el tiempo, por lo que podrían recomendarse tratamientos de apoyo para conservar el resultado global.
Vea la densidad y las líneas frontales naturales que nuestros pacientes consiguen con DHI. Cada resultado se planifica según su patrón de crecimiento para integrarse armoniosamente con el cabello existente y ofrecer un aspecto completamente natural.
Comparta algunos datos con nosotros y nuestro equipo le responderá con un plan DHI personalizado, una estimación de injertos y un presupuesto integral sin compromiso, normalmente en pocas horas.
Deje sus datos y un asesor médico se pondrá en contacto con usted en breve, sin compromiso.